Esperar una ola

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Al terminar la temporada, cuando la playa se vacía, aparecen los surfistas. Los balnearios ya levantaron las carpas. La costa es un horizonte de viento, arena y mar. Entonces, los surfistas. Parecen haber estado siempre ahí, a unas brazadas de la orilla, en la rompiente, esperando. Ahora el mar les pertenece. Y van a permanecer en el agua, agazapados, aún contra el presagio de una sudestada.

 

Hay que verlos desde acá, desde la playa, en lo que dura esa espera, la espera de una ola. A veces están desde temprano. Así amanezca gris y pinte tormenta. De pronto, te preguntás por qué no aprovecharon esa ola. Pero la ola que el observador calcula apropiada puede no ser la que espera el surfista. Esa ola esperada es un sueño personal. Y si el mar está demasiado manso, en esa calma se advierte una premonición. Después del sosiego se van formando ondas. Viene ese suspenso del cuerpo sobre la tabla, los músculos en tensión, listos para el salto y  el viaje a lo largo de la ola. Pero si se quiere una ola adecuada, además de reflejos, hace falta ese golpe de suerte que facilitará un equilibrio vertiginoso  en la cresta de espuma. Porque el mar es traicionero acá. Igual, para que ese golpe de suerte ocurra hay que estar en el agua, siempre, esperando.

 

Uno se pregunta cómo se explica eso que está y no está en la ola. Por ahí el misterio se explica en la espera.

 

Ustedes se preguntarán de qué estoy hablando.

 

De escribir hablo.

 

Guillermo Saccomanno

Guillermo Saccomanno
Guillermo Saccomanno
(Buenos Aires, 1948) publicó, entre otros libros, Situación de peligro, Bajo bandera, Animales domésticos, El buen dolor, El pibe, y la trilogía sobre la violencia compuesta por La lengua del malón, El amor argentino y 77. Ha ganado el Premio Crisis de Narrativa Latinoamericana, el Premio Club de los XIII, el Primer Premio Municipal de Cuento, el Premio Nacional de Novela y el Premio Dashiell Hammett. Con su novela El oficinista (2010) obtuvo el Premio Biblioteca Breve Seix Barral. Su crónica Un maestro (2011) recibió el Premio Rodolfo Walsh. Su último libro, Cámara Gesell (2012), recibió el Premio Dashiell Hammett. Sus relatos fueron traducidos a diversos idiomas y adaptados al cine y la televisión. En la actualidad es colaborador de Página/12 y coordina un taller de narrativa.

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