Cuentos de fútbol

El fútbol también se juega en los cuentos: en un desafío entre amigos, en la espera de una tribuna o en un álbum de figuritas. Esta selección reúne seis lecturas de Eduardo Sacheri, Marcelo Sanjurjo, Luciana Balanesi y Rodolfo Braceli, publicadas en La Palabra Precisa.

Hay historias de barrio, recuerdos de infancia y humor. No hace falta seguir un campeonato para entrar: el partido suele ser el punto de partida para contar los vínculos, la memoria y aquello que nos importa.

Las lecturas de esta selección

Esperándolo a Tito

Yo lo miré a José, que estaba subido al...

Por Achával nadie daba dos mangos

La verdad es que por Achával nadie daba dos...

Un viejo que se pone de pie

Algunas historias son fáciles de contar. Otras no. Como...

Fútbol de verano

No es sencillo para un niño criarse en una...

El álbum del Mundial ´82

La que más más me costó fue la de...

Dios y el fútbol (o viceversa)

A Dios, cuando hizo la Tierra, no se le...

Por dónde empezar

Amistad y desafíos. En Esperándolo a Tito, Sacheri lleva la lealtad al terreno de un partido de barrio. Por Achával nadie daba dos mangos pone en el centro a un arquero al que sus compañeros subestiman.

Infancia y recuerdos. Fútbol de verano, de Sanjurjo, cruza un torneo con el primer amor. En El álbum del Mundial ´82, de Balanesi, las figuritas acompañan la mirada de un chico sobre el mundo de los adultos. Un viejo que se pone de pie, de Sacheri, enlaza la tribuna con la memoria.

Una entrada desde el humor. En Dios y el fútbol (o viceversa), Braceli imagina la pasión futbolera desde una perspectiva celestial.

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