#LaPalabraPrecisa

#133

25/11/2016

 

Sabiduría

Alicia Martín

 

 

El barco de excursión al cementerio indígena en el confín del Ñacurutú, había amarrado al muelle de maderas crujientes. Descendimos y caminamos por los senderos de tacuaras. El follaje tupido impedía el paso de la luz.

De pronto, apareció un árbol muy viejo, su tronco parecía tallado con la cara de un indio. Me volví hacia los demás viajeros y descubrí que estaba sola. La hilera de tacuaras había desaparecido y el suelo era un páramo de tierra caliza y cruces vencidas. Miré hacia el árbol, estábamos él y yo.

Sus ramas cubiertas de hojas me atraparon y sentí a mi cuerpo entibiarse en ese abrazo. El tronco con cara de indio y voz ronca me dijo: “Soy el jefe de tu pueblo, soy el padre y tú debes aprender a navegar en ríos peligrosos”.

Una de sus ramas me condujo hasta la orilla del río dónde una piragua esperaba amarrada. El árbol se transformó en un indio viejo y se sentó en el medio del bote de un único remo.

Escuché el tono firme de la orden. ¡Mírame!

El río comenzó a encresparse, mis caderas se bamboleaban rozando los bordes de la piragua que me cobijaba. En las aguas del color de la tierra, él imprimía fuerza en cada remada. El sol calentaba mi piel y yo abría grandes mis ojos para mirarlo. Sin asustarse del río tumultuoso, él seguía remando. Cada tanto, miraba al cielo y a lontananza sin dejar de observar al remo. Navegaba cerca de la orilla para evitar la turbulencia. Me sonreía con ternura y guardaba un gesto adusto al otear el horizonte para aventurarse al cruce.

Resuelto, dio un golpe fuerte al remo y comenzó a cruzar el río en medio de las olas que nos sacudían. Sus pies eran garfios clavados en el fondo de la piragua y sus piernas parecían cuerdas tensadas.

Yo no sentía miedo, el viejo indio me transmitía la seguridad de la raza.

Al atardecer llegamos al puerto. Salté a tierra y cuando me di vuelta para saludar al jefe, encontré la canoa de un solo remo vacía.

Yo había bajado.

 

Se radica en Mar del Plata a los 17 años. Egresada del conservatorio Willams continúa sus estudios pianísticos con el maestro Manuel Rego y asiste al taller de pintura con el maestro Urruchua. 1970 ingresa a la carrera de psicología. 1974 obtiene el título de Lic en Psicología. (Universidad Nacional de Mar del plata) 1984 a 1987 post grado en Pareja y Familia en el centro Fiorini (Capital federal) 1993 integra el equipo de Psicosomáticas en el CEP y alterna su actividad profesional en Mar del Plata y Capital Federal 1994 ingresa al taller literario de la Lic.Graciela Bracachini 2000: “EN SECRETO” antología de cuentos con prólogo del escritor Marcos Aguinis, auspiciada por la SADE. 2002-2003: clases privadas con el escritor Dalmiro Saenz. 2003 “TRES MUJERES Y UNA PALOMA novela publicada por la Editorial Dunken. 2004: EN EL NOMBRE DEL HIJO” novela finalistas del Premio Planeta. 2007: clases privadas con el escritor Antonio Dal Masetto. 2008: Publica la novela “VOTO DE SILENCIO” 2012: Publica la novela “EN EL UMBRAL” 2013: Publica laantología de cuentos infantiles “LA PRADERA DEL COLOR” 2014: Participa en la Antología de cuentos y poemas “ Voces Atlánticas”. Encuentro federal de la Palabra. 2014 "Una flor vuela" antología de cuentos infantiles creados junto a su nieta Helena Gonzalez Casado, presentado en la Feria del Niño. 2016 " Zoe y Uma" dos jirafas traviesas. cuento infantil en colaboración con dos de sus nietas Helena y Julia Gonzalez Casado..

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